<!-- wp:paragraph --><p>Conjunto de paneles cerámicos de carácter comercial en la fachada del edificio que ocupó la antigua droguería de Asensio Ayala, referentes visuales del comercio tradicional en la arteria principal de Santa Cruz de Tenerife. Constituyen una de las obras más completas de rotulación en azulejo aún visibles en el viario isleño. Los mosaicos están repartidos en tres caras del chaflán y muestran los productos que allí se comercializaban: perfumería, juguetes, molduras, artículos para fotografía, cristales, pinturas, etc. La composición tipográfica, la incorporación de ilustraciones, el uso de colores contrastados y la distribución en columnas verticales hacen de este conjunto un documento único de la cultura visual comercial en Canarias. </p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Elemento de señalización urbana, perteneciente al conjunto de placas con el nombre de la calle que han permanecido durante décadas en el casco urbano del Puerto de la Cruz. </p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p><strong>Discos Sonora</strong> fue fundada el 24 de diciembre de 1992 por tres socios: <strong>Octavio, Miguel y Toba</strong>. Su objetivo era ofrecer una amplia gama de estilos musicales que otras tiendas no atendían, logrando esto con esfuerzo. El nombre "Sonora" surgió de manera aleatoria, descartando la idea inicial de llamarla "Tipitina" tras un viaje de Miguel a Nueva Orleans. Curiosamente, el local había albergado previamente una famosa librería durante la dictadura, cuyo nombre también era Sonora, aunque esta coincidencia fue pura casualidad.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>A lo largo de los años, enfrentaron diversas crisis económicas, incluyendo la llegada de internet en 1997, la salida de uno de los socios en el mismo año, y crisis posteriores como la de 2008 y la pandemia de COVID-19 en 2020. A pesar de todas las dificultades, cerraron en enero de 2024 por jubilación.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>La tienda se destacaba por anécdotas divertidas relacionadas con nombres mal entendidos de artistas y álbumes, así como por la búsqueda de discos basada en descripciones visuales como "un coche rojo" o "un edificio lleno de ventanas".</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>Aunque el cierre trajo consigo cierta tristeza, destacan el apoyo de sus clientes, quienes fueron fundamentales durante los momentos difíciles. El establecimiento también se distinguió por su emblemático cartel de un vaquero escuchando música con auriculares, que se convirtió en un símbolo popular. A pesar del interés de los clientes por adquirirlo, Toba, uno de los fundadores, optó por conservarlo como un querido recuerdo de los años dedicados a Discos Sonora en Santa Cruz de Tenerife.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>Gracias a <strong>Lars Petter Amundsen</strong> y a la ayuda de <strong>Blanca</strong> <strong>Rodríguez de Azero</strong> hemos conseguido rescatar el rótulo de <strong>Discos Sonora</strong>. Convencido de que se trata de un establecimiento histórico y al ver que se estaba desmantelando tras su cierre, Lars no dudó en contactar con sus propietarios para ofrecerles la conservación de su rótulo. La propuesta fue bien recibida y ahora se encuentra a salvo, esperando una oportunidad para seguir luciéndose públicamente.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>El rótulo identificativo de la histórica empresa fundada por <strong>David John Leacock</strong>, tallado en madera y fijado a la fachada del edificio donde estuvieron sus oficinas, es una de las piezas gráficas más simbólicas y valiosas del patrimonio industrial canario, representativa de la historia social, laboral y económica de Gran Canaria en el siglo XX. De factura artesanal, tallado en madera con letras adheridas sobre un tablero rectangular, presenta una estética sobria, equilibrada y posiblemente influenciada por el estilo <em>Art Déco</em>. Aunque no se conserva documentación exacta de su fecha de instalación, por su diseño y coherencia con el periodo de actividad temprana de la empresa, se considera muy probable que se trate del <strong>rótulo original</strong> instalado en las primeras décadas del siglo XX.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Rótulo de la mítica sala Cuasquías, referente de la escena musical de Las Palmas de Gran Canaria durante décadas. Su composición horizontal, de lectura directa y sencilla, es extremadamente sobria, sin ornamentos. Las letras corpóreas metálicas estaban retroiluminadas por los tubos de neón instalados en su interior. Gracias al aviso de nuestro socio <strong>Eduardo Reguera</strong> y a la generosidad de la familia <strong>Franchy</strong>, propietaria del edificio y a la que agradecemos su colaboración y sensibilidad para la conservación del Patrimonio Gráfico, Insula Signa logró rescatar el rótulo en marzo de 2021. Su destino estaba abocado a la desaparición, por su estado de deterioro progresivo y por hallarse actualmente el inmueble a la venta.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Rótulo circular metálico con espejo central, usado como elemento publicitario de la <strong>Cristalería Santiago Martín</strong>. Corresponde a un tipo de publicidad tradicional que ofrece además una función práctica, permitiendo que los conductores y peatones vean reflejado el entorno. Su instalación en Punta del Hidalgo revela estrategias comerciales de alcance comarcal, con presencia física en localidades costeras para promocionar el negocio principal situado en el casco lagunero. El espejo conserva su carácter como documento gráfico de la publicidad comercial de mediados y finales del siglo XX. La Cristalería Santiago Martín, activa desde mediados del siglo XX y constituida como S.A. en 1986, se dedicaba a la manipulación de vidrio plano y carpintería de aluminio. </p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Pareja de grandes rótulos en la azotea de la sede de la <strong>Cooperativa de Taxistas de San Agustín</strong>. De estética robusta, presiden el paisaje urbano de esta zona del municipio de San Bartolomé de Tirajana. Este rótulo monumental testimonia esa primera etapa de organización profesional del sector, y forma parte del paisaje visual que caracteriza a estos enclaves turísticos. El diseño con estructura de soporte metálico recuerda a las grandes instalaciones luminosas de época desarrollista. </p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Placa metálica embutida en madera, con tipografía grabada en relieve y pintada en blanco, que señala la presencia de una <em>Fire Agency</em> (agencia contra incendios) de la aseguradora inglesa <em><strong>Commercial Union Assurance Company Limited</strong>.</em> </p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>La placa en la calle Peregrina, destacado enclave comercial de la ciudad en la primera mitad del siglo XX, constituye un raro vestigio de esta etapa de internacionalización aseguradora. Su diseño sobrio, sin ornamentos gráficos, transmite autoridad y sobriedad anglosajona. El tipo de soporte —metal grabado con marco de madera— es habitual en representaciones comerciales británicas del primer tercio del siglo XX.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p><br>Rótulo identificativo del Centro de Iniciativas y Turismo (C.I.T.) de Puerto de la Cruz, una institución clave en el impulso y promoción del turismo en el norte de Tenerife. Con una composición sobria y elegante, el diseño emplea el hierro forjado —material tradicional en la arquitectura canaria— y una tipografía clara y clásica para transmitir la solidez y prestigio de la entidad.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Gran rótulo corpóreo en la parte superior de la fachada de lo que fue la fábrica de tabacos Victoria. De tipo arquitectónico, con letras formadas con material de construcción, se ha reproducido recientemente como el original con motivo de la remodelación del edificio para albergar el primer supermercado de la cadena Aldi en la isla, efectuada en 2024 por el estudio de <strong>Fernando Arocha</strong> y <strong>Deiene González</strong>, quienes trabajaron conjuntamente con la responsable de obras de Aldi, <strong>Olaya González</strong>. El proyecto ha permitido mantener también el histórico rótulo del <a href="http://localhost/wordpress/wp-content/uploads/2024/12/467565257_10160753228007634_222332965696783894_n.jpg" data-type="attachment" data-id="12492">Cinema Victoria</a>, que estaba en su interior y ahora luce en una pared del supermercado.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Rótulo del desaparecido Cinema Victoria, con un diseño tipográfico de estética moderna, con líneas limpias y estilizadas características de mediados del siglo XX, situado en el interior del edificio de la <a href="http://localhost/wordpress/elemento/cinema-victoria/" data-type="elemento" data-id="9944">Fábrica de Tabacos Victoria</a>. En 2024 se lleva a cabo una remodelación para albergar en el edificio el primer supermercado de la cadena Aldi en la isla, efectuada por el estudio de <strong>Fernando Arocha</strong> y <strong>Deiene González</strong>, quienes trabajaron conjuntamente con la responsable de obras de Aldi, <strong>Olaya González</strong>. El proyecto ha permitido mantener elementos históricos, como el rótulo del cine y el de la fachada, correspondiente a la fábrica de tabacos, que se reprodujo como el original.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Rótulo de neón tubular con tipografía cursiva, perteneciente al histórico <strong>Cine Víctor</strong>, uno de los principales espacios de exhibición cinematográfica de Santa Cruz de Tenerife durante el siglo XX. Es una pieza de rotulación iluminada, con tipografía cursiva de gran tamaño que aparece en una línea continua, ejecutada en tubos de neón blancos sobre bastidor metálico, con sombra o perfilado oscuro. El diseño es representativo del lenguaje gráfico de las décadas de 1950–60, con inspiración estadounidense, propio de las salas de cine y locales de espectáculos. En las imágenes históricas puede apreciarse que originalmente el rótulo era de neón rojo, posteriormente reemplazado por luz blanca, manteniendo su estructura original. A pesar del cierre del cine y la desaparición de sus funciones, el rótulo ha permanecido en la fachada del edificio, constituyéndose en un icono visual de la ciudad y un símbolo de la memoria popular santacrucera.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Expositor de carteles del Cine Morales, con una antigüedad estimada de 80 años. Aunque en su parte superior figura la leyenda "Cine Morales" pintada a mano, no es un rótulo propiamente dicho, sino un elemento publicitario. Este expositor servía para fijar en él imágenes o avisos informativos. Instalado en algún lugar transitado de la población, frente a él se pararon durante décadas cientos de personas para conocer la programación de las películas con las que luego rieron, lloraron, soñaron y vivieron fantásticas aventuras en comunidad. La recuperación de este objeto por parte de Insula Signa fue posible gracias a la desinteresada donación de <strong>Santiago Ramírez</strong>, miembro de la familia propietaria del inmueble. Gracias a nuestra colaboración con <strong><a href="https://latienditacanaria.com/">La Tiendita Canaria</a></strong> podemos seguir contemplando esta reliquia que forma parte de la memoria colectiva de la villa de Ingenio.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {"style":{"elements":{"link":{"color":{"text":"var:preset|color|contrast"}}}},"textColor":"contrast"} --><p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color"></p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph {"className":""} -->
<p>Rótulo del <em>Cine Morales</em>, situado sobre su entrada principal, compuesto por letras corpóreas de cemento u hormigón pintadas, con tipografía de palo seco, en mayúsculas, característica de los años 50 y 60. El edificio, actualmente destinado a otros usos, conserva la rotulación original, lo que lo convierte en testimonio físico de la memoria colectiva del municipio.</p>
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<!-- wp:paragraph {"className":""} --><p>El Chorro de Mequinez es una fuente histórica ubicada en el barrio de <em>La Ranilla</em> del Puerto de la Cruz. Formó parte de una red de fuentes públicas que abastecían de agua a la población antes de la llegada de sistemas modernos de suministro. Aunque no se conoce la fecha exacta de su construcción, se estima que fue edificado después de 1880, ya que no aparece mencionado en los anales de José de Viera y Clavijo ni en los de Álvarez Rixo, cronistas destacados de la época. La fuente se alimentaba de las aguas canalizadas desde los manantiales de la Rambla de Castro, una obra de ingeniería hidráulica que finalizó en 1839. Servía como punto de abastecimiento para los habitantes del barrio y, en particular para los pescadores antes de salir a faenar. </p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {"className":""} --><p>El Chorro de Mequinez es protagonista de la tradición del <strong>enrame de chorros</strong>, una costumbre que se celebra anualmente durante las fiestas de San Juan. En esta festividad, las fuentes públicas del Puerto de la Cruz se decoran con flores, frutas y verduras, rindiendo homenaje al agua y al sector primario. Esta tradición no solo embellece la ciudad, sino que también recuerda la importancia histórica de estos puntos de agua para la comunidad. </p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {"className":""} --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Inscripción en piedra que indica el año de construcción del <strong>Chorro de Las Maretas</strong>, una fuente histórica ubicada en el barrio de La Ranilla, infraestructura clave para el abastecimiento de agua potable en el Puerto de la Cruz. El agua se canalizaba desde Los Realejos hasta este punto, facilitando el acceso al recurso hídrico en una zona que, en aquel entonces, estaba en proceso de urbanización sobre terrenos ganados al mar. Durante el siglo XX, el chorro fue tapiado y cayó en el olvido, siendo redescubierto y restaurado por los vecinos Antonio y Lourdes.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>Una de las tradiciones más destacadas asociadas al Chorro de Las Maretas es su <em>enrame</em> durante las festividades de San Juan. En esta celebración, los chorros del municipio se decoran con ramas, flores, frutas y verduras, rindiendo homenaje al agua y al sector primario, y resaltando la importancia de estas fuentes en la historia local.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph {"className":""} --><p>El Chorro del Durazno es una fuente histórica del Puerto de la Cruz. Construida en 1913, se encuentra cerca del museo Ábaco y de la Capilla de la Cruz del Durazno. Tradicionalmente ha sido un punto de encuentro para los habitantes de la zona y ha formado parte de las celebraciones locales, como el enrame de chorros durante la festividad de San Juan. El Chorro del Durazno es uno de los puntos destacados en rutas de senderismo que recorren antiguos chorros de agua en la región, permitiendo a los visitantes conocer la historia y los rincones menos conocidos del Puerto de la Cruz<a href="https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/ruta-de-los-chorros-desde-el-durazno-hasta-punta-brava-puerto-de-la-cruz-116912683?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" rel="noreferrer noopener">.</a></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Antes de la conquista de Tenerife, el <strong>Agua de la Fuente de Martiánez</strong> era donde saciaban su sed los guanches que habitaban lo que hoy es la zona del Puerto de la Cruz. Así continuó por muchos años y las mujeres y hombres jóvenes aprovechaban, tanto al amanecer como a la caída del sol, para subir la empinada y sinuosa vereda que conducía al acantilado. El agua se cargaba en cántaros de barro y en medios barriles y había que trasladarla a pie hasta las casa. Una tarea sacrificada que terminó cuando se inauguró el <strong>Chorro de Cuaco</strong>, que acercaba el agua de la fuente al vecindario del Puerto. Su nombre proviene de la palabra <em>cuaco</em>, que en Canarias se usa para referirse a una persona torpe o desaliñada, aunque el origen exacto del apodo de la fuente es incierto. </p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>Una de las tradiciones más destacadas asociadas al Chorro Cuaco es su <em>enrame</em> durante las festividades de San Juan. En esta celebración, los chorros del municipio se decoran con ramas, flores, frutas y verduras, rindiendo homenaje al agua y al sector primario, y resaltando la importancia de estas fuentes en la historia local.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>La sala de fiestas <strong><em>Chiste-ra</em> </strong>de <strong>Manolo Vieira</strong>, inaugurado el 9 de febrero de 1984, se convirtió en un referente del humor en Canarias. Tras el cierre de su primer local en 1985 por una denuncia, reabrió en 1988 en la <strong>Calle Juan Manuel Durán</strong>, con un aforo de 250 personas y éxito continuo hasta su clausura. Vieira falleció un día antes del 39º aniversario de la inauguración.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>El rótulo, ya restaurado, espera su exhibición en un espacio público, consolidándose como un símbolo histórico y cultural. Un dato aportado por <strong>Mónica Vieira</strong> es que el logotipo fue creado por sus padres en una noche de inspiración, lo que le confiere un valor sentimental adicional.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Placa de la Compañía Española de Seguros Cervantes S.A. La única de esta compañía de la que tenemos constancia en Canarias.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Rótulo de azulejos cerámicos esmaltados conmemorativo de confección reciente que señala la entrada al cementerio protestante del Puerto de la Cruz, conocido como <em>La Chercha</em>. El Ayuntamiento del Puerto de la Cruz conserva la propiedad de los terrenos que ocupa el cementerio, pero su mantenimiento sigue hoy a cargo de la Iglesia Anglicana de Puerto de la Cruz (antes Puerto Orotava) de <em>All Saints</em>, en el Parque Taoro. En él están enterrados, además de ciudadanos de origen británico, otros alemanes, daneses o noruegos. Entre los nombres más conocidos aparecen algunos como los de <strong>Alfred Diston</strong>, pintor y naturalista; <strong>Peter S. Reid</strong>, vicecónsul británico; el coronel <strong>Owen Peel Wethered</strong>, patrocinador de la <a href="http://localhost/wordpress/elemento/the-english-library/" data-type="elemento" data-id="12720">Biblioteca Inglesa</a>; o <strong>James Kyd Duncam Ingram</strong>, conocido como el <em>doctor Ingram</em>.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p><br>Rótulo de carácter sobrio compuesto por la inscripción “CASA SOL” en mayúsculas, realizada en metal calado sobre placa rectangular. Se encuentra anclado a la fachada del edificio histórico que albergó la primera fonda del Puerto de la Cruz, vinculada al origen del turismo en Canarias.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p><strong>Contexto histórico</strong><br><br>El <strong>Puerto de la Cruz</strong>, a pesar de haber sido el puerto más importante de la isla hasta los primeros años del siglo XIX, con estrechas relaciones comerciales con Inglaterra y ser el punto de destino de comerciantes y naturalistas, carecía de una fonda. Los comerciantes que visitaban la población, pernoctaban en conventos y hospitales. Consciente de la necesidad, un carpintero británico apellidado <strong>Jackson </strong>no dudó en establecer una en el año 1814, arrendando a Bernardo Ascanio y Molina una vivienda canaria del siglo XVIII. Fue el primer inglés en establecer una fonda en el Puerto de la Cruz y en Canarias. A su vez, fue el primer hotel establecido en la ciudad turística. Se conocería por la <strong>Fonda Jackson</strong>. Es la casa de la <strong>Calle Zamora</strong>, conocida como la <strong>Casa Sol</strong>, con dos plantas, un patio en el centro y una magnífica vidriera en el hall de entrada. Los dormitorios se expanden en la planta superior. El éxito de Jackson fue inmediato, al abrir su fonda en unos momentos de esplendor económico del Puerto de la Cruz. Años después se trasladó a América del Sur.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>Con el desarrollo del turismo en la década de los ochenta, una enfermera británica apellidada <strong>Cumming </strong>la arrendó para establecer un pequeño hotel familiar, que se conocería como la <strong>Cumming’s Boarding-House</strong>, gozando de un gran prestigio entre los visitantes.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Ubicado en la lujosa mansión canaria <strong>Casa Ábaco</strong>, que remonta sus origines al siglo XVIII, cuando el <strong>Conde de La Gomera</strong>, recibe como herencia al desposarse la finca conocida como <em><strong>El Durazno</strong></em>. Permaneció deshabitada hasta 1993, año en que fue rehabilitado como museo y sala de conciertos de música clásica.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Conjunto de rótulos diseñados en 1935 por <strong>Néstor de la Torre</strong>, uno de los artistas españoles más destacados en los movimientos simbolista y modernista europeos, en la <strong>Casa del Turismo</strong>, un edificio emblemático en la historia turística y el patrimonio de Las Palmas de Gran Canaria.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p><br>Los denominados <strong>"</strong>Carteles Heidi<strong>"</strong> forman parte del primer sistema de señalización de senderos turísticos en Tenerife. Fueron promovidos por el concejal y empresario turístico <strong>Enrique Talg Wyss</strong> en la década de 1970. Inspirados en las señales homologadas de la red suiza, consistían en placas metálicas amarillas en forma de rombo, con la imagen de una caminante femenina (popularmente asociada a "Heidi", personaje de origen alpino).</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p>Estas señales no solo orientaban a los excursionistas, sino que representaban una visión adelantada de un <strong>modelo turístico sostenible y cultural</strong>, vinculado a la naturaleza, la salud y el conocimiento del territorio. La mayoría de las señales se clavaron en los árboles, lo que provocó que décadas después estuvieran situadas a varios metros de altura, a medida que los árboles crecían. Ello alimentó la leyenda infantil de que se pusieron para los gigantes que vivieron en esos montes. Todavía se conservan algunas, aunque la mayoría han desaparecido.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>La fachada de la Capilla de Las Lonjas presenta dos rótulos de mármol blanco con carácter simbólico: una placa con el nombre de la capilla y otra con la inscripción “AÑO 1706”. Aunque de factura reciente, estos rótulos reflejan el interés por dotar de identidad patrimonial y antigüedad visible a un inmueble de culto tradicional muy vinculado al barrio portuario. Cumplen una doble función: Identificar el edificio como capilla devocional y declarar su fecha fundacional. Ambos fueron colocados en una restauración reciente de la capilla (siglo XXI), con criterios visuales respetuosos hacia su arquitectura tradicional, aunque sin seguir modelos tipográficos ni materiales antiguos.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p><strong>Calzados Marielen</strong> fue un establecimiento muy popular en el barrio de Guanarteme de la capital grancanaria (<em>Miguel el zapatero</em> para vecinos y amigos), que cerró hace ya años tras más de cuatro décadas en activo. Sus rótulos son de los pocos pintados a mano que han sobrevivido en la capital y pertenecieron a uno de los últimos zapateros. Pudieron ser rescatados gracias a la generosidad de <strong>Roberto Martín</strong>, hijo de Miguel, que se puso en contacto con Insula Signa para conservarlos y así perpetuar la memoria del negocio familiar; ahora forman parte del patrimonio gráfico de la ciudad.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Rótulo comercial en letras corpóreas sobre la fachada, correspondiente a una de las tradicionales zapaterías de La Orotava, población que se ha distinguido tradicionalmente por ser cuna de buenos artesanos: tallistas, ebanistas, caladoras, bordadoras, cesteros y muy buenos zapateros. Aunque el comercio permanece cerrado hace años, el letrero permanece visible, convirtiéndose en un valioso testimonio del paisaje gráfico de la Orotava del siglo XX. Su diseño geométrico y su integración con el edificio le confieren un carácter icónico. Tipografía geométrica, de trazo abierto y sans serif, de inspiración Art Dèco. El diseño del rótulo destaca por su sobriedad moderna.</p><!-- /wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><p></p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Rótulo de madera en la fachada de una casa en el barrio de El Toscal, casi ilegible pero con restos visibles del nombre "Saludo". Este cartel podría ser el más antiguo conservado en Santa Cruz de Tenerife. Se encuentra en la calle El Saludo, cuyo nombre remite a las antiguas baterías de artillería que disparaban salvas para saludar la llegada de embarcaciones al puerto. Dada su cercanía a la Batería de Santa Isabel, según testimonios vecinales, los cañonazos ocasionaban daños en las viviendas, como la rotura de cristales, por algún exceso en la cantidad de pólvora empleada. La práctica de disparar salvas, habitual durante el siglo XIX, tenía también una función simbólica y protocolaria relacionada con el estatus del puerto y con la defensa costera. <br><br>Constituye un testimonio excepcional de la nomenclatura urbana tradicional. Este tipo de señalización urbana es anterior a la popularización de las placas cerámicas o metálicas, lo que refuerza su valor documental. Su permanencia en el lugar original y su probable datación decimonónica lo convierten en un raro vestigio del mobiliario urbano de la ciudad.</p><!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:paragraph --><p>Elemento de señalización urbana, perteneciente al conjunto de placas con el nombre de la calle que han permanecido durante más de medio siglo en el casco urbano del Puerto de la Cruz. Realizadas con algún método de estampación sobre placas de piedra u hormigón. </p><!-- /wp:paragraph -->